Playa Canteras

El 9 de junio fue una fecha especial. No solo por el frío, sino porque se oficializó la temporada de ballena franca austral en la región. Para celebrarlo, decidí visitar la famosa Playa Canteras pedaleando desde la ciudad de Puerto Madryn.

No fue un paseo cualquiera. Fue un recorrido que empezó como una salida de campo y terminó siendo uno de esos días que te recuerdan por qué elegiste vivir acá. Ballenas francas girando panza arriba, pingüinos de Magallanes alimentándose a metros de la orilla, un petrel volando en círculos sobre ellos… La Patagonia tiene esa costumbre: te da más de lo que esperas.

Cómo llegar a Playa Canteras desde Puerto Madryn

La distancia desde el centro de Puerto Madryn hasta Playa Canteras es de aproximadamente 17 km, siguiendo la Ruta Provincial N.° 42. El camino está completamente asfaltado y en excelente estado, lo que lo hace accesible tanto en auto como, si te animás, en bicicleta. Yo hice el trayecto en bici y me llevó unos 50 minutos a ritmo tranquilo, disfrutando del paisaje patagónico típico de junio: cielo abierto, viento en contra claro, y esa sensación de que algo grande te espera al llegar.

Si venís en auto, el acceso es muy sencillo: tomás la ruta 42 desde Puerto Madryn y llegás directamente a la playa sin desvíos ni caminos de tierra. Para quienes se mueven en transporte público, es recomendable consultar los servicios locales en temporada, ya que durante los meses de avistaje suele haber mayor oferta de traslados desde la ciudad.

Qué encontrás al llegar a Playa Canteras: infraestructura y accesos

Playa Canteras tiene dos sectores de acceso diferenciados, conocidos como Bajada 1 y Bajada 2. Ambos están habilitados para el público y cuentan con servicios básicos que hacen la visita cómoda incluso para familias.

Bajada 1: el mirador de madera y el puesto de guardafauna

Al llegar a la Bajada 1, lo primero que encontrás es el puesto de guardafauna, donde hay personal presente durante la temporada. Justo enfrente está el mirador principal, construido en madera y en muy buen estado de conservación. Desde ahí se tiene una vista directa al mar y, si la marea acompaña, a las ballenas. También hay baños de uso público disponibles, un detalle que parece menor pero que cuando venís desde la ciudad en bici agradecés mucho.

Desde la Bajada 1 se puede bajar directamente a la playa de canto rodado, que es la característica particular de este sector de la costa. No es arena fina: son piedras redondeadas por el agua, que le dan al lugar ese aspecto tan particular y patagónico. Desde la orilla, si el mar está calmo y la marea está alta, es posible ver a las ballenas a distancias sorprendentemente cortas.

Bajada 2: estacionamiento amplio y mejor visibilidad

La Bajada 2 está diseñada para recibir un mayor volumen de visitantes. Tiene un estacionamiento vehicular amplio, pensado para que varios autos puedan acomodarse sin problema, especialmente en los días de mayor afluencia durante la temporada alta de ballenas. Desde acá también se desciende a la playa de canto rodado y, en el momento de mi visita, las ballenas estaban más cerca de la costa en este sector, lo que lo convertía en el punto ideal para sacar fotos y filmar.

La ballena franca austral en Playa Canteras: qué podés ver y cuándo

La ballena franca austral (Eubalaena australis) llega a las costas del Golfo Nuevo entre junio y diciembre, con picos de avistaje entre julio y octubre. Playa Canteras es uno de los mejores puntos costeros para verlas sin necesidad de embarcarse, y el 9 de junio, día en que hice este recorrido, es precisamente la fecha en que se declara oficialmente abierta la temporada de avistaje de ballenas francas en la provincia de Chubut.

Ballena franca austral nadando a pocos metros de la orilla y la rompiente en Playa Canteras

Durante mi hora y media en la playa, pude observar varios comportamientos típicos de estas ballenas. Las más llamativas fueron las que estaban “dadas vuelta”, es decir, panza arriba, mostrando sus aletas pectorales en la superficie, un comportamiento que los investigadores asocian al descanso o la termorregulación. También vi, aunque a mayor distancia, una ballena saltando de forma completa fuera del agua: lo que se conoce como breach. Desde la orilla y con esa distancia no pude captarlo bien en foto, pero el espectáculo visual fue impresionante de todas formas.

La marea importa: un consejo clave para el avistaje

Si hay un solo consejo que me llevé de años guiando en esta zona, es este: planificá tu visita a Playa Canteras coincidiendo con la marea alta. Las ballenas francas australes tienden a acercarse más a la costa cuando el agua sube, lo que significa mayor probabilidad de verlas desde tierra y a menor distancia. Con marea baja, seguís viendo ballenas, pero la experiencia no es la misma. Podés consultar las tablas de mareas en la pagina oficial de la Administracion de Peninsula Valdes o simplemente preguntarle al guardafauna al llegar: siempre tienen esa información.

Grupo de pingüinos de Magallanes nadando en el mar cerca de la orilla en Playa Paraná

La sorpresa del camino de vuelta: pingüinos de Magallanes en Playa Manara

Si pensaba que lo mejor del día había sido ver las ballenas, el regreso me demostró que la Patagonia siempre guarda algo más. De vuelta hacia Puerto Madryn, me detuve en Playa Manara, una playa de acceso libre que se encuentra sobre la misma ruta. Tiene un estacionamiento disponible para dejar el auto y desde ahí se accede a pie hasta la orilla.

Cuando llegué a la línea del agua, me encontré con un espectáculo que no esperaba para nada: un número importante de pingüinos de Magallanes (Spheniscus magellanicus) nadando muy cerca de la orilla, alimentándose activamente de pejerrey. Los cardúmenes eran pequeños pero abundantes, y los pingüinos se lanzaban una y otra vez, completamente concentrados en la pesca. Ver esa cantidad de pingüinos a metros de mis pies, sin ningún tipo de estructura ni vallado, es algo que no se olvida.

Pero la escena tenía un protagonista extra: un petrel que no se alejaba de los pingüinos ni un instante. Volaba rasante, los seguía de cerca y cada tanto intentaba picarles. Era ese tipo de dinámica que solo ves cuando estás ahí, en el campo, con tiempo y sin apuro. No había turistas, no había guías explicando nada: solo yo, los pingüinos y ese petrel insistente dando vueltas.

Por qué vale la pena hacer este recorrido en temporada de ballenas

El recorrido desde Puerto Madryn hasta Playa Canteras ,sea en auto, en bici o a pie para los más audaces, es uno de los planes más accesibles y auténticos que podés hacer durante la temporada de ballena franca austral. No requiere embarcación, no implica costo de entrada y te permite un contacto directo con el litoral patagónico que pocas experiencias turísticas de la región ofrecen.

La infraestructura en Playa Canteras es sencilla pero suficiente: guardafauna, baños, miradores, acceso a la playa. Lo que no es sencillo ni reemplazable es lo que encontrás cuando llegás: ballenas francas australes a metros de la costa, aves marinas sobrevolando la superficie, y esa calma específica del invierno patagónico que hace que todo se sienta más nítido y real.

Si estás planeando tu visita a Puerto Madryn, no dejes Playa Canteras para el final. Hacela uno de los primeros días, llegá con marea alta, quedáte al menos una hora y media, y si podés, sumá una parada en Playa Manara de vuelta. La Patagonia tiene esa cosa: siempre te da más de lo que esperás.

Información práctica para visitar Playa Canteras

Acceso: Ruta Provincial N.° 42 desde Puerto Madryn, completamente asfaltada.

Distancia: Aproximadamente 17 km desde el centro de Puerto Madryn.

Tiempo en bicicleta: 50 minutos aproximadamente a ritmo tranquilo.

Servicios disponibles: Guardafauna, baños públicos, miradores de madera, estacionamiento (Bajada 1 y Bajada 2).

Mejor momento para ir: Con marea alta para maximizar el avistaje de ballenas desde la costa.

Temporada: Junio a diciembre. Pico de actividad: julio a octubre.

Costo: Sin cargo de entrada al área costera de Playa Canteras.

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